Guía: Cómo Lavar tu Auto con la Técnica de los Dos Cubos
Si eres de los que disfruta mantener su auto limpio pero no sabes exactamente cuál es la mejor forma de lavarlo sin dañar la pintura, la técnica de los dos cubos es una de las maneras más efectivas y seguras para hacerlo.
Con este método, evitarás rayones y conseguirás un acabado impecable. ¡Aquí te explicamos cómo hacerlo paso a paso!
¿Por qué usar la técnica de los dos cubos?
Cuando lavas tu auto con solo un balde de agua y Shampoo, la suciedad que retiras se mezcla nuevamente en el agua, lo que puede causar micro arañazos en la pintura. La técnica de los dos cubos te ayuda a evitar esto separando el agua con shampoo del agua para enjuagar la esponja o guante de lavado, asegurando que la suciedad no regrese al auto.
Materiales que necesitas
Para aplicar correctamente esta técnica, asegúrate de tener los siguientes materiales:
- Dos cubos grandes (uno con agua con shampoo y otro solo con agua limpia)
- Shampoo para autos (recuerda utilizar de preferencia shampoo de ph neutro)
- Guante de microfibra o esponja de lavado
- Malla atrapasuiciedad (opcional, pero ayuda a evitar que la suciedad vuelva a la esponja)
- Manguera o hidrolavadora
- Toallas de secado
Paso a paso para lavar tu auto correctamente
- Enjuaga el auto Antes de aplicar cualquier producto, usa una manguera o hidrolavadora para quitar la suciedad suelta y el polvo acumulado. Esto reducirá la cantidad de residuos que podrían causar micro rayas o rayones.
- Llena los dos cubos
- Llena un cubo con agua limpia.
- Llena el otro cubo con agua y shampoo para autos, siguiendo las indicaciones del producto.
- Lava el auto por secciones
- Sumerge el guante de microfibra en el cubo con agua con shampoo y empieza a lavar el auto desde la parte superior hacia abajo (el techo primero, luego los costados y, por último, la parte baja, que es la más sucia).
- No presiones demasiado el guante, deja que el shampoo haga el trabajo de limpieza.
- Enjuaga el guante en el cubo de agua limpia
- Después de cada pasada, enjuaga bien el guante en el cubo con agua limpia para eliminar la suciedad atrapada.
- Luego, vuelve a sumergirlo en el cubo con agua shampoo y continúa lavando.
- Enjuaga el auto con agua a presión
- Una vez que hayas lavado todas las superficies, usa la manguera para enjuagar el auto y eliminar cualquier residuo de shampoo.
- Secado final
- Usa una toalla de microfibra limpia y seca para retirar el agua restante y evitar marcas de secado.
- Para mejores resultados, puedes aplicar un sellador o cera después del lavado para proteger la pintura y darle más brillo.
Consejos adicionales
- Lava tu auto a la sombra para evitar que el agua y el shampoo se sequen demasiado rápido, lo que podría dejar manchas.
- Usa diferentes guantes o esponjas para la carrocería y las ruedas, ya que estas últimas acumulan más suciedad.
- No uses esponjas viejas o trapos ásperos que puedan dañar la pintura.
Con estos simples pasos, lograrás que tu auto luzca siempre impecable y protegido. ¡Anímate a probar la técnica de los dos cubos y verás la diferencia!